Traslados

1
¿Te acompaño?

2
Has decidido caminar hasta casa. Caminas a casa. Vas camino a casa. Te diriges a casa a pie. Lo que suena tan sencillo ha de convertirse en circunvoluciones, porque las aceras no están parejas ni tersas. En cada casa de cada calle de cada colonia, los vecinos se han reunido varias veces, han votado y tomado una decisión unánime: caminar todos por el medio del arroyo y cruzarse por donde les convenga o acomode. Pero a ti no te han invitado a las asambleas, ni por lo menos te han informado del acuerdo. También han pactado que al menos en cada cuadra haya un macetero de colorida artesanía local que obligue a bajarse y a admirar las lindas flores que lo colman. Y han estipulado que en las calles estrechas los vecinos puedan subir sus coches a las banquetas. Bajas, siempre hay que estar bajando de una acera en la que pretendes mantenerte, como te enseñaron tus padres en Basilea y en Milán. La irregularidad, la aspereza, la discontinuidad, la desnivelación de los turísticos adoquines, de las alamedas con sus raíces reventadas en el cemento y de las rampas de las cocheras te reaviva los dolores de la lumbalgia. Quién te manda no asisitir a las juntas vecinales.

3
Había una vez un pueblo con ínfulas de ciudad.
Esto es una vorágine organizada.
Mejor tomaré el metro.

4
Primero hay que dejar a Gómez, luego a Estrada Sánchez (porque hay un Estrada Rodríguez que se baja antes que todos).
Macías, como siempre, empieza a masticar un chicle después de dejar a Orihuela, y Medina empieza a platicar de su nuevo nieto. El nuevo nieto de Medina es en realidad su décimo sexto nieto, por lo que durante todos estos años ya ha platicado lo mismo en otras quince ocasiones.
Orozco mejor saca la cabeza por la ventana, deja que el viento le maltrate la melena setentera, vuelve a ver el logotipo de la empresa y la leyenda "Su seguridad es la nuestra". Cuando se mete, ya Martínez se está lamentando de que no alcanzará a ver desde el inicio la telenovela de las seis, "tan profunda, diferente a todas".
Al fondo del camión, Quiroga, quien lee las noticias de la tarde, y que ayer llamó piltrafas a todos, dice hoy para sus adentros: "¡Miserables!"
Queta le platica a Barrios sus eternos planes de casarse, y Zamudio, en el asiento cercano a la puerta de bajada, habla solo, como hacen los escritores y los dejados.

5
¿Ellas? No, qué va. Viajan en bicicleta todo el tiempo. Sí, la ciudad es grande, pero los lugares a donde van se encuentran cerca unos de los otros. ¿Cómo que cuáles? Su trabajo, su escuela. No, claro que no tienen asuntos en común. Se acompañan y ya. No, novios tampoco, si son unas niñas... y trabajan, sí, no crea usted que esto es una contradicción. Estudian y trabajan y siempre van juntas en bicicleta a todas partes. Si usted no me interrumpiera, podría contestarle cabalmente cada pregunta... ¿Desde hace cuánto? ¿Cómo se organizan? No lo sé. Yo soy amigo del papá de una de ellas, y además me toca verlas en la calle cuando regreso de la fábrica. No se arriesgan a ir al centro. Una vez lo hicieron y una de ellas se perdió. Oh, sí, deben de estar piernudas, yo no me fijo en esas cosas, son como nuestras hijas. Le acepto la pregunta porque le respeto, pero no abuse de mi respeto. ¿Qué? Sí, bueno, mejor hablemos de su método: sé que se hablan por teléfono entre sábado y domingo para acordar el itinerario de la semana. Puntuales, alegres y hacendosas. No, encargos ajenos, no; atienden sólo sus propios asuntos. Van y vienen por el bulevar todas las tardes. Una va a misa, otra al tae kwon do, otra a auxiliarle con la tarea a un sobrino y la cuarta... creo que está pintando un mural en la fonda de doña Aurelia. Antes de que anochezca, guardan sus bicicletas en una sola casa y cada una de ellas regresa a la suya. ¿En qué? Nadie ha podido averiguarlo. Ellas...

6
Su primo de Guadalajara, de cortés visita por esta ciudad, se ha ofrecido a llevarla a su casa.
—Oye, prima, qué mal manejan aquí. ¿Sabes?, allá se es audaz, cada minuto vale...
—Sí, sí —dice ella, y se agarra con más fuerza al velour del auto porque éste no tiene asideros.
En las manos de su primo, ese coche parece un cohete terrestre de goma. Se encuentran a una compañera suya de la Facultad, pero no alcanza a decirle adiós. Un letrero de "Máxima 60 kilómetros por hora" pasa a su lado como a 100 kilómetros por hora.
Deberían multar a los fabricantes de coches que pueden exceder los límites de velocidad permitidos, y no a los usuarios. Para hacer bien las cosas desde el principio. Esto se dice ella mientras se baja del automóvil y no atina a encontrar la llave de su casa.
—Adiós, prima, mañana paso por ti temprano, como quedamos.

7
¿Hay alguien que me dé una raite?

8
Por fin me he apeado del colectivo.
Me subí en el ruta 2-C, con el que no teníamos destino en común. "No importa", me dije, con que vaya por el rumbo. Porque en realidad, debí haber tomado el ruta 4-B, con desviación en la Tercera de Juárez y base en la Glorieta de los Mártires. Ya subido, hay que esperar de pie por un lugar, lo cual puede demorar entre cuatro y siete paradas. Bueno, me senté sólo para oler un sobaco femenino nada sexy; para oír forzosamente una canción que no sabría decir si era bonita porque estaba muy alto el volumen; para desear los senos de una muchacha que esperaba de pie por un asiento; para tener como única perspectiva una guanga jarretera talla 46... Para sobrevivir, bloqueando o dejando los sentidos al mínimo de su funcionamiento.
Hube de envidiar la suerte del zorrillo, que aleja a los hostiles con el olor de sus orines. O como esos mandriles de Animal Planet, que hacen lo mismo pero de modo menos decente.
Cerré los sentidos, tanto, que me pasé de mi parada.
Pero, por fin me he apeado del colectivo.

Publicado originalmente en la revista PalabraPoesía, Año I, número 3, Dic. 2008-Feb. 2009, Morelia, Michoacán de Ocampo.

Revista literaria PalabraPoesía, de Morelia

El viernes 27 de febrero a las 19 horas se presentó en el Museo del Estado (Morelia, Michoacán de Ocampo, México) la revista PalabraPoesía, dirigida por Rafael Calderón.

Realizaron los comentarios José Mendoza, Rafael Calderón, Sergio J. Monreal y Carmen Avendaño.
Éste es el contenido de la revista:

Editorial
Manuel Ponce / Cuatro poemas
Francisco Alday / Primer centenario

Poesía
Rafael Calderón / El viento y el resplandor
Ernesto Hernández Doblas / Lugar de muertos
Carmen Avendaño / Más allá de la palabra cielo
Sergio J. Monreal / Las raíces del aire
Raúl Eduardo González / Tu Ausencia y otros poemas

Miscelánea de la palabra
Juan García Tapia / Traslados
Héctor Canales / Tres cuentos inéditos
Édgar Omar Avilés / Número equivocado
Ércik Alva / De luces y silencios

Tras la palabra
Alfonso Méndez Plancarte / Preludio a la cítara enlutada

El Consejo Editorial está integrado por:
Carmen Avendaño
Rafael Calderón
Juan García Tapia
Ernesto Hernández Doblas
Raúl Eduardo González
Sergio J. Monreal





José Mendoza.



Rafael Calderón.


Sergio J. Monreal.


Carmen Avendaño.


PalabraPoesía se ha planteado una periodicidad trimensual, pero, como se dice en el argot, es una revista "católica", o sea, que va a salir cada vez que Dios quiera, a través del libre albedrío agustiniano con que la divinidad dotó a los humanos, entre ellos, los funcionarios culturales.
De momento, hay que agradecer que ha tenido una excelente recepción en la Secretaría de Cultura del Estado, que ha visto con buenos ojos este proyecto.
Somos críticos, pero agradecidos; entusiastas, pero no ingenuos; fantasiosos, pero no engañables; y ambiciosos, en lo que cabe.
Felicitémonos por la realización de lo imposible.

Contaminador visual


Nombre: Árbol de Ciudad
Ocupación: Contaminador visual de letreros

Torito de Petate


Nombre: Torito de Petate
Ocupación: Divertir a quienes se convertirán en ceniza

Igual a jodidos

El omnicompraventas

¿Por suite o individualmente?

Recuerdo que desde los orígenes de mi trato con computadoras, he trabajado con paquetes de programas que se integran en una suite. No vayamos lejos: el propio y muy familiar Microsoft Office instala, además del WinWord (hasta hace realmente muy poco, el mejor procesador de textos), el Publisher, el Outlook, y, en la versión 2007, el Groove y el OneNote. El inconveniente es que no se posibilita seleccionar sólo los programas que realmente necesitamos.
A partir de las versiones CS, los programas de Adobe se ofrecen, asimismo, en un solo paquete, que puede incluir 2, 5 o hasta una docena de los programas de esta exitosísima compañía. Por ejemplo, tengo en mi haber la Adobe Master Collection CS4, que está compuesta por casi una veintena de programas, que no es posible tampoco instalar por separado de manera limpia, sin programitas subalternos, sin dependencias a vínculos menores que durante la instalación pasan inadvertidos.
Otro ejemplo es la suite Roxio Easy Media Creator (tengo la versión 10; existe una versión posterior, con la posibilidad de "quemar" discos Blue Ray, pero yo no tengo quemador para esos discos): ofrece un sinnúmero de prestaciones, la mayoría de las cuales no he tenido necesidad de utilizar. Lo he empleado simplemente para copiar Cd's o DVD's, cear una jukebox y compilar películas, convertirlas a DVD y grabarlas. Pero no para ripear el audio de un video, descargar el contenido de mi celular (el celular cuenta con su propio software), sincronizar datos (Windows lo ofrece), editar fotografías (lo hago con Photoshop), preparar video para Youtube, explorar archivos, compartir carpetas ni pasar mis elepés a Cd's.
De modo que a partir de hace relativamente poco tiempo, he decidido instalar los programas que realizan sólo la actividad concreta que necesito, sin prestaciones adicionales.
He instalado ya el Photoshop y el Acrobat por separado, y no como parte de la suite CS4. ¿Necesito compilar películas, convertirlas a DVD y grabarlas? Utilizo el ConvertX to DVD, que pesa poquito, alrededor de 15 o 20 megas, y no la paquetería de Xilisoft, muy bonita, con muchos servicios, muy abierta y flexible, pero pastosísima. ¿Ocupo comprimir y descomprimir? Fácil: WinRar y no WinZip, que se ha rezagado a velocísimo ritmo. ¿Que quiero ver una película?: le cargo los códecs al Windows Media Player (para que, entre otros, reconozca los archivos .avi) y me olvido del WinDVD, que también provoca que el ventilador de la "compu" rezuma a cables calientes.
Me declaro, pues, partidario, primero, del software gratuito, que de a poco se está despojando de la mala fama de portar spyware (ejemplo: Open Office). Enseguida, de los programas que se cargan individualmente y realizan una sola función. Por último, de los que pesan poco y, por tanto, se ejecutan de manera rápida, aunque no sean tan coloridos, ornamentales ni populares.
Esta lección de que la simpleza no riñe con la eficacia la he aprendido del Eset Smart Security, que, paradójicamente, es una suite, una suite elegante, una suite de seguridad, y la mejor paquetería de protección que conozco desde hace muchos años. Así que esta filosofía la he aplicado a todo el software del que tengo necesidad de servirme.
Empero, lo único que me falta es encontrar una versión alterada de Microsoft Office 2007, que permita la instalación discrecional de los programas que proporciona; más concretamente, sólo la instalación de Excel y WinWord.
Si alguien sabe...

Imágenes explícitas

Bajo vigilancia del Gobierno

 
ir arriba